Si uno desconfía de los dogmas en torno a los discursos y prácticas sobre la diversidad, y en ese contexto le molesta el lenguaje inclusivo, los identificados como woke, lo acusarán de derechista. Por otro lado, si alguien defiende el matrimonio gay, el aborto legal o el control estatal a las empresas para que cumplan normas ambientales, los conservadores-libertarios le dirán “zurdo”. Lo mismo si usa el término “neoliberalismo” para referirse a los gobiernos de la década de los 90. Porque según se pudo escuchar a personas que se autodenominan “libertarias”, los “gobiernos que los zurdos llaman neoliberales, en realidad eran zurdos. ¡Porque la mayoría no entiende lo que es el verdadero liberalismo!”.
